
Anoche desperté al amanecer. Mientras bajaba por las escaleras sentí unas presencias en el comedor: ángeles. Desde hace varios años, tienen la costumbre de despertarme cuando el Sol sale para transmitir mensajes de ayuda a la Humanidad, o consejos sobre mi vida personal.
La noche anterior no había sido una noche cualquiera. Tuve un viaje astral desde México a un punto clave en el emerger de Barcelona, para luchar al lado de la luz. Algún día narraré mis aventuras nocturnas al lado de los ángeles y otros seres maravillosos en la batalla por alcanzar la paz para el planeta, pues creo que hacerlo hoy haría que muchos salieran corriendo de lo impresionante qué es. Además, no me está permitido...
Así que medio dormido y repasando los recuerdos del sueño, me tumbé en el sofá dispuesto a conversar con los ángeles protectores (les gusta llamarse más así que guardianes, por cierto). De nuevo la sorpresa salió, al decir que preguntara cualquier duda que yo tuviera, en lugar de dar ellos sus típicos mensajes repletos de conocimiento. Dudo por un instante, hasta que me acordé de una pregunta que suele aparecer mucho en mis cursos: "Oye joan, ¿que los ángeles nos ayuden no es hacer trampa?". Este fue la respuesta:
<< La sabiduría es un rico plato de comida que está en la parte alta del armario de la cocina. Tú sólo no puedes llegar, así que los ángeles somos la banqueta donde te subirás para alcanzarlo >>.
Así son los mensajes de los ángeles. Directos, breves, claros, increíblemente reveladores. Nunca tan pocas palabras transmiten tanto conocimiento.
FUSIÓN CON EL UNIVERSO
Los que me conocen saben que pregunto a los ángeles o miro en el registro akáshico todas las dudas que mi vida plantea. Desde realizar un viaje o confiar en una persona, hasta de qué color comprar la ropa (sí, el color de la ropa es muy importante...). Una vez me confesó un periodista, "¿no sientes presión de decir a la gente aspectos tan importantes de su vida, cómo su misión de vida o dónde vivir?" La verdad es que no, porque acierto. Si yo desde el primer día que resolví dudas hubiera visto que no acertaba nada, me hubiera dedicado a otro trabajo. Pero esto funciona, y los ángeles siempre aciertan. Sus respuestas guían nuestro camino, el mío y el de mis pacientes, pues todos nos sentimos bendecidos desde que los conocemos y nuestras vidas han dado un giro de 180º hacia el éxito.
Algunos pueden llamarlo videncia, otros un don extraño, o incluso un milagro. Pero funciona. Acceder al registro akáshico para aclarar el mejor camino a recorrer en la selva de la vida, es la banqueta con que obtener el plato de la sabiduria. ¿Por qué dar vueltas en círculo cuando puedes ir directo? Gracias ángeles por bendecir la vida de la Humanidad.

Alcanzar la sabiduría by Joan Guzmán is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Based on a work at www.joanguzman.net.
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