
El otro día, en una conversación informal con un amigo, surgió un tema de gran interés mediático. “Si los ángeles son capaces de predecir el futuro con tal precisión, ¿eso quiere decir que el destino ya está escrito?” Preguntaba mi viejo amigo.
Y no le faltaba razón. La precisión con que estos maravillosos seres describen los posibles escenarios de nuestra vida si seguimos con una actitud, o tomamos la decisión que estábamos pensando, no deja de ser asombrosa, y preocupante al observar las implicaciones que encierra. Si el destino ya está escrito, ¿para qué esforzarse en seguir el mejor camino?
Vayamos por partes, no existe un solo destino, sino varios. Y TODOS YA ESTÁN ESCRITOS. Esto quiere decir que si eliges aceptar una oferta de trabajo, tu destino o las repercusiones que tendrá YA ESTÁN ESCRITAS. Si fue una buena elección, tu vida mejorará espectacularmente, si por el contrario fue mala tu vida dará pasos hacia atrás.
La vida es muy compleja, pero también muy sencilla. Cada acción tiene unas repercusiones que no se pueden cambiar, porque nosotros así lo hemos elegido. El aprendizaje de nuestra alma se basa en la experiencia y el karma de la energía, es decir, que todo te vuelve para que puedas observar lo creado —como dioses creadores que somos—. No podemos escapar a ellas.
Por otra parte, debemos considerar la enseñanza de la física cuántica, donde todos los posibles destinos existen como potencial en un mundo paralelo. Es decir, cuando aceptaste el trabajo, una cantidad casi infinita de mundos, posibilidades o destinos ya existen esperando que la elijas, pero, es honesto y valiente reconocer que también hay porcentajes de probabilidad para cada uno.
El influjo de tu elección hace que tengas un 95% de obtener un efecto negativo en tu vida. Queda un 5% de que sea al contrario, pero si consideramos las veces que te dejaste llevar también por ese efecto, las probabilidades aumentan casi a un 99%. Por ello los ángeles te dicen “si tomas ese trabajo, tu vida empeorará”, porque pueden ver los registros históricos de tu alma y del mundo, y sus líneas de evolución. Basado en esas premisas te dan sus consejos.
¿Si se pueden equivocar? Claro, en base a la proporción. O sea de cada 100 veces 1, en el caso que tú alma elija ese 1%. Que extrapolado a la cifra global —y esperando no aburrir con tanta cifra—, es casi un 0,00001 de error. O sea nunca.
OTROS CASOS DE PROBALIDAD
También podría ser que una acción tenga un 50% de repercusión, pero suelen ser bastantes pocas —en ese caso los ángeles te dirían “todo puede pasar”—. Normalmente, nuestras acciones tienen una finalidad detrás —relacionada con los aprendizajes que tu alma ha elegido aprender antes de reencarnar—, por consiguiente es muy claro lo que ocurrirá si la cometes.
El destino a corto plazo ya está escrito, tú lo escribes cada día. El destino final también y lo formas eligiendo los destinos cortos.
GRANDES CAMBIOS
Sería muy bonito decir que el destino está abierto, y que en cualquier momento podemos elegirlo. También quedaría muy romántico y de librepensador, pero la realidad es otra. Si tu vida necesita un empujón grandioso, necesitas una acción grandiosa. Sin ella, el empujón o cambio no se producirá. Y ahí es donde entran los ángeles, te guían al sugerir las acciones grandiosas claves que debes realizar. “Deja de ver a esta persona”, “escribe cuentos infantiles” o “cambia de gimnasio”, incluso “cambia de perfume”.
Las acciones claves eligen un destino. Ese destino conlleva unos destinos (repercusiones) ya escritos.
En la Terapia con Ángeles, te indicarán la clave para cambiar tu vida. ¿Qué si funciona? Bueno, creo que con un 99,99999% de probablidad, me atrevo a decir: Sí, funciona.

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