Hay ciudades de las que uno ha escuchado hablar, pero cuando llegas ahí, no es lo que te contaron.
Llegué a Los Mochis esperando encontrar una ciudad perdida en mitad del lejano norte mexicano, polvorienta y llena de vaqueros. Lo que vi fue una ciudad ordenada, con gente amable y simpática, con un nivel espiritual bastante alto. El curso fue muy fluido, con mentes abiertas y muchas ganas de aprender. El final, muy especial... Aquí os dejo los fotos.
El sábado me llevaron a comer a un restaurante chino. A los mochis llegaron durante el transcurso del siglo XX muchos asiáticos en busca de fortuna y placer. Algunos lo hicieron desde Estados Unidos. Cabe resaltar, por cierto, que su fundación se llevó a cabo, como tantas otras veces en México, por estadounidenses. Es por esto que muchas ciudades del norte mexicano tienen la "estética" típica norteamericana, con calles cuadradas y grandes centros comerciales, donde la gente vive a base de coche: para ir a comprar, llevar los niños a la escuela o comprar un pan. Dos grandes influencias tiene su arquitectura: colonial (española) y estadounidense.
De hecho, México y Puerto Rico son, probablemente, los países más "agringados" del mundo. No sólo es su arquitectura, también los alimentos (famosos hot cakes) o la ropa...
Cuando salimos del restaurante el dueño chino intercambió unas palabras en español y yo me quede gratamente sorprendido. Tenía un acento mexicano muy marcado y me dio ternura. Algo bueno tenía que tener la globalización, y es unir a todas las razas por encima de lengua, tradiciones o religión.
( 1 Vote ) Última actualización el Lunes, 12 de Diciembre de 2011 13:40

























